miércoles, 4 de febrero de 2015

Mantener deudas es una manera muy común de vivir

Mantener deudas es una manera muy común de vivir en los tiempos modernos. Hace muchos años atrás, el crédito no era tan masivo como lo es desde hace unas décadas. El endeudamiento es una manera de poder adelantar consumos o cubrir necesidades sin esperar al paso del tiempo para que se correspondan con los ingresos reales de fondos para afrontarlos.

Lo que sucede es que no todo el mundo que cuenta con créditos pre-acordados como el caso más popular que representan  las tarjetas de crédito, tiene la educación financiera adecuada a fin de poder utilizarlo en su justa medida de acuerdo a su presupuesto personal.

Las deudas no son buenas ni malas. Es mala cuando no se controlan los gastos que se efectúan, cayendo en lo que se conoce como “la trampa de la deuda”, ya que quien ingresa en un endeudamiento excesivo, por fuera de su capacidad de repago, hará que esa deuda pueda salirse de control.

Al atrasarse en los pagos, quien está endeudado por encima de su capacidad económica financiera, sufrirá cargos por retrasos y alza de la tasa de intereses haciendo que cada vez sea más difícil salir de esa trampa de la deuda. Además aun cuando mantengamos ciertas deudas dentro de control, el hecho de estar en mora en alguna de ellas, repercutirá sobre el resto.

El reporte crediticio hará que todos los acreedores estén al tanto del nivel de atraso o endeudamiento, haciéndoles juzgar un riesgo potencial para su propia acreencia, aún cuando se encuentre al día, endureciendo los términos de todos los créditos en existencia.

Cuando no se tiene la capacidad y conocimiento para tomar las mejores medidas correctivas es importante recurrir a una Agencia de reconocido prestigio de Consejería de Crédito sin fines de lucro. Estas podrán educarlo financieramente para salir de las deudas.

lunes, 19 de enero de 2015

Salir de deudas en los tiempos actuales

En los tiempos actuales, el uso del crédito no garantizado, representado principalmente por las tarjetas de crédito, es la opción más extendida en la economía personal y familiar. La tarjeta de crédito es una herramienta de suma utilidad cuando se la utiliza dentro de las posibilidades económica-financieras del usuario.

La utilización de las tarjetas de crédito (principal fuente de endeudamiento entre los particulares), no solo es algo muy práctico, e incluso indispensable para cuando se utiliza por ejemplo, para el alojamiento en un hotel o alquiler de vehículos, ya que sirve como respaldo o garantía de gastos que no estuvieran cubiertos a raíz del consumo real enun hotel o de gastos extras a afrontar al devolver el auto.

La utilización de endeudamiento para afrontar gastos corrientes es muy práctico, pero siempre que se cuente con la educación financiera necesaria y se conozca cómo funciona el crédito en nuestro país.
Es tan fácil, cómodo y rápido la utilización de un crédito pre-acordado, en donde ni siquiera es obligatorio la cancelación de las deudas al final de cada período de 30 días, ya que se puede efectuar solo un pago mínimo obligatorio, refinanciando la deuda para los siguientes períodos.

Hay muchas cosas que las personas ignoran, o simplemente no le prestan atención. Ir dejando saldos pendientes en forma reiterada, hará que la deuda vaya creciendo en poco tiempo a cifras difíciles de manejar.

Todos nuestros movimientos financieros van construyendo un historial crediticio, el cual es público, y basta que tengamos alguna deuda atrasada para que puedan comenzar a complicarse el resto de ellas.

Quien sea acreedor, estará permanentemente revisando la situación de sus deudores, y contar con un endeudamiento elevado o con moras, hará encarecer seguramente el resto de nuestras deudas, ya que la primer medida de un acreedor, aun cuando tenga su acreencia cumplida en tiempo y forma, evaluará esa situación como un riesgo potencial que generalmente se traduce al menos, en una suba de la tasa de intereses.

Es importante señalar que cuando una persona se encuentra en dificultades de poder afrontar sus deudas, el mejor camino es contactar a una Agencia de Consejería de Crédito reconocida en donde sus profesionales certificados podrán evaluar e indicarle que es lo mejor para cada situación en particular para salir de las deudas.

martes, 23 de diciembre de 2014

La costumbre de acceder al crédito

Mucho tiempo atrás, la costumbre de acceder al crédito no era tan generalizada como lo es en la actualidad. Hoy en día, en cambio, gran parte de las personas se mantiene endeudada casi en forma constante, convirtiéndose esto en una conducta financiera muy habitual.

Mediante el endeudamiento, las personas pueden adquirir bienes o disfrutar de servicios aunque no cuenten con los fondos necesarios en el momento de acceder a ellos. En otras palabras, el crédito posibilita adelantar un consumo que, por lo general, no posee un respaldo real de recursos que permitan cubrirlo.

En estos tiempos que corren, una de las causas más comunes de generación de deudas es la utilización de las tarjetas de crédito. Esta herramienta de consumo se ha vuelto muy popular y es  sumamente útil, siempre y cuando se la sepa manejar correctamente.

Una deuda no es negativa en sí misma, ya que se supone que a cambio de ella se ha obtenido un beneficio. El problema se suscita cuando las deudas se incrementan de tal modo que se vuelven imposibles de pagar. En el caso del usuario de una tarjeta de crédito, por ejemplo, es necesario que conozca aspectos básicos de educación financiera. De este modo es más probable que la utilice de manera controlada y acorde a su presupuesto personal y/o familiar.

Cuando alguien se retrasa en sus pagos, deberá abonar cargos extra por mora y sufrirá alzas en los intereses, provocando esto que cada vez le resulte más complicado salir de deudas.

En nuestro país, el reporte de crédito juega un papel fundamental en las posibilidades financieras de las personas. Esto se debe a que, gracias a dicho informe, los acreedores pueden tomar conocimiento del grado de endeudamiento o atraso que alguien presenta. Estos datos pueden llevarlos a su vez a definir al cliente como un deudor de “alto riesgo” y a determinar mayores exigencias en las condiciones del crédito.

Si no se cuenta con una capacitación adecuada que permita tomar decisiones acertadas en el campo de las finanzas, es necesario contactarse con una Agencia de trayectoria probada en el área de Consejería de Crédito. Los profesionales que se desempeñan en estas compañías sin fines de lucro brindan educación financiera a quien lo necesite.